4 de septiembre de 2016

Voluntad Existencial.

Soy como un proyectil desorientado,
recién lanzado hacia el espacio,
podando por completo las nubes del camino.
Extraviándome en el horizonte,
cerca de sobrepasar la vía láctea,
comienzo a aferrarme a la galaxia,
como si ha sido de mi propiedad
desde el principio...
Asteroides, estrellas y planetas
son mis leales camaradas ahora,
son de escaso dialogo;
poseen corazones férreos,
y puede que no lo manifiesten
pero su afecto es puro.
A medida que me desplazo
por los confines del universo,
nacen pensamientos inversos,
contrarios a toda lógica...
Como querer llegar al sol,
sin idear las consecuencias,
que sin vacilo serían inmensas;
cuando quise reaccionar
ya era tarde en demasía;
porque comenzaba a sentir el ardor,
mientras me iba disolviendo,
pero a la vez con una gran sonrisa,
debida a mi incauta fantasía
que algunos llamarían sueño
de atinarle un abrazo
al sol...